23 febrero 2010

Al calor de la lareira


En un pasado cercano, en esta Galicia que habito, el día se comenzaba y se remataba en la lareira, el eje sobre el que giraba la vida. Lareira viene de Lar (hogar), el lugar sobre el que se hace la lumbre, y en donde se teje el día a día familiar.
Una piedra sobre la que se hacía fuego, y alrededor había escaños (bancos con respaldo y con una tabla que se bajaba, al estilo de las tronas de para niños) y que acogían a todos los habitantes de la casa.
A su vera, se cambiaban opiniones, por las noches se contaban chistes y cuentos de fantasmas para pasar el rato, se cocinaban los alimentos y se mantenían calientes, con lo que costaba hacer el fuego, éste no solía dejarse apagar y el pote con el caldo siempre estaba caliente.
Se “ahumaban” los chorizos para conservarlos, se calentaba el vino con el fin de que aguantase "vivo" más tiempo (un especie de pasteurización , tal vez?), se cuajaba la leche para los quesos, se “mazaba o leite” para hacer mantequilla, y las mujeres de la casa cosían y bordaban al calor del fuego. No se desperdiciaba ni siquiera la ceniza, que era utilizada para abonar el campo, y hasta para limpiarse los dientes y los objetos de metal que hubiera en la casa.
Tambien la muerte tenía cabida en la lareira. Cuando alguien de la familia fallecía, era velado en la casa toda la noche, en en otra habitación al fresco, mientras que vecinos y familiares acompañaban al muerto desde el calor de la lareira, bebiendo y comiendo alimentos pagados con el dinero del finado, como un último homenaje en su viaje al más allá.
¿ Cuantos amores y desencuentros se fraguarían con su calor?
Era un elemento de producción, de disfrute, y de consumo. Toda la escencia de una familia se reflejaba en ella.

Una vez más, el fuego como brillante protagonista catalizador de tareas, y sentimientos.
Este espacio que hoy pongo a andar , pretende ser una “lareira virtual”, donde a partir de una opinión, una poesía o una receta culinaria, nos enriquezcamos y nos hagamos mútua compañía los habitantes de esta casa, aportando cada uno sus vivencias.
A falta de fuego, toca mantener la brasa de la amistad encendida.

Os abrazo, sed bienvenidos

Luisa

16 comentarios:

  1. Me gusta La Lareira, tengo tambien gratos recuerdos de esta, muy bueno tu blog, te animo a que continues, gracias. un abrazo

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  2. Juan, has sido el primero en depositar tu opinión, gracias a tí por este honor.
    Unha aperta

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  3. Una amistad que se inició a traves del estudio, de tener inquietudes de todo tipo, hizo que como imanes nos fueramos uniendo un grupo muy diverso de personajes, cada uno con estilo propio, divina providencia que nos ha unido.
    Gracias por ser parte de mi mundo y dejarme ser parte del tuyo.
    Bicos mil.

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  4. Poco a poco voy conociendo costumbres, lugares, gastronomía de esa tierra celta que me encanta..es cierto que tengo el mejor de los cicerones para ello, asi que no es de extrañar que disfrute tanto y me guste sumar a todo eso que ya sé.
    Bienvenida a la blogosfera

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  5. Felicidades y gracias por tu invitaciòn y tu amistad.
    Fàtima.

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  6. Gracias Silvia (que de anónima tienes poco..), Fátima.. que tenemos que "abrazarnos más".. y Sylvia.. "pendiente de conocernos". Alguna canción dice... "solo se trata de vivir, esa es la historia"

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  7. Toc, toc, toc… ¿Podo pasar deica a lareira, e quentarme un pouquiño, que fai un frio de moito carallo fora?.
    Leia tu post Luisa y me reia, acordándome de un velatorio que fui en un pueblo de la montaña Ourensan; se llamaba O Couto y nos cogimos tal pedo que aquel seat 850 bajaba solo por la pista a la una de la mañana, casi, casi… sin conductor. Lo peor fue cuando nos íbamos y entre a despedirme de la mujer del finado, vi “as plañideiras” allí a moco tendido y casi me meo de la risa frente al difunto. Creo que a la viuda no le sentó muy bien. Ah! Y a todo esto, que se me va la olla como al abuelo cebolleta; la lareira era un preciosidad, con sus triangulos de forja para poñer a pota y sus barras de madera ahumadas para colgar los chorizos, su artesa de madera para el pan y la harina al lado… No le faltaba de nada.
    Noraboa por este novo luar… de seguro que acudirei a quentarme nesta lareira tan acolledora cando teña frio ou morriña.

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  8. Bos días Capitán.. non é doado para min escribirlle en Galego, pese a ser a lingua dos meus abós e a que aprendín de pequena. Ca fala non teño ese problema, miña aboa que era de Monforte.. morreu sin saber escribir, po lo tanto meu galego e "galego falado e de antes das políticas lingüisticas".
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    Pues esa lareira está en la cocina del Pazo do Couto, concello de Castro Caldelas. Es más grandes que muchos "apartamentos". Y los inviernos que pasé "jugando a ser enóloga" los pasé ahí. Sin calefacción.. por las noches copa de brandy en la mano, cigarrito (aún fumaba), música, y los placeres culinarios que se daban en los terrenos de la casa (mmmm.... que flanes y arroces con leche de "rubia galega" !!!)
    Algunos opinaban que solo unos colgados de la boina podían pasar los fines de semana de invierno allí, sin calefacción... con murcielagos por los pasillos de "palacio".. planchando las sábanas antes de meterte en cama.. Y sin embargo, el recuerdo que tengo es "imborrable".
    Yo también sufrí un entierro en la zona de Sober, y llevando en andas el ataud (los hombres) desde la casa hasta el cementerio (casi un km), 7 curas (de las 7 parroquias) acompañando con cantos y tirando agua bendita en la procesión, adelante "mi padre¨" (ateo él...) que el cura le encajó una cruz de unos 2 metros de alto que se le enganchaba en los cables de telefonía, 6 de la tarde de invierno.. subiendo con velas... "aluciné.. parecía la santa compaña". Pues a mi no me causaba gracia.. me causaba pavor.. esa especie de comunión con el más allá. MUY CURIOSA ESTA GALICIA NOSA. Y el rural de tierra adentro es mágico.

    Pues nada Capitán.. ya sabe Ud. donde vierto mis elucubraciones. No resulta fácil convidarle un "Cardenal Mendoza" para calentarle el cuerpo, pero quien por aquí pase, encontrará de seguro tibieza para el alma.

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  9. Muy bueno el blog, y excelente la foto!!!!es en tu casa??
    un besito de tu hermana laura

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  10. Laura... en esa casa dormiste, no recuerdas la lareira?? es la casa de Luis, donde ejercía de viticultura. A que en la foto parece impone menos?

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  11. hola Luisa: sabes que no soy muy cibernetica, nada de facebook y otra tonterias (para mi), pero el blog tiene fuego, y eso esta bueno.
    te mando un beso,
    tu cuñadita

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  12. Vete pensando en unas jornadas de Lareira e historias de miedo, con unas buenas viandas y un buen vino, casi como en los Ancares. ¿Te acuerdas? Buenos tiempos aquellos, como los echo de menos, o cuando fuimos a aquel monasterio y el catamarán del Rio Sil y los buzos y el médico ¿Te acuerdas? ufffff
    Seguiré recordando un rato más
    Bicos Mil
    Silvia

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  13. YO TENGO MUCHOS RECUERDOS DE ALAREIRA,MIS PADRES TENIAN UNA CASA ANTIGUA CON LAREIRA QUE TAMBIEN HACIADE COCINA,Y EN INVIERNO ME PONIA HA MI Y HA MIS HERMANOS AL LADO PARA NO PASAR FRIO ¡¡que tiempos!!

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  14. Gra.. este lugar es tambien el tuyo.

    Tienes razón Jose.. que tiempos !! sin tele que rompiese la comunicación. Dificil un mal recuerdo a pié de la lareira (a menos que cayeses sobre ella).

    Silvi... como no me voy a acordar del médico-buzo de la presa de Santo Estevo?? y te recuerdo que era sidra "escanciada" asturiana, lo que nos bebimos, (de vino ná de ná). Que noche mágica... hace ya como 13 años.

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  15. MIS PADRES NOS PONIAN AMI Y A MIS HERMANOS AL LADO DE LA LAREIRA PARA NO PASAR FRIO "QUE TIEMPOS AQUELLOS"

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  16. Que entrañables recuerdos Jose... de cariño,de olores, de sabores, que llevarás grabado siempre en tu mente.

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